Si tenés un oficio que ya te da clientes y estás cansado de que todo dependa de tu tiempo, esto te interesa.
De qué trabajamos acá adentro
Y antes de que sigas, algo sobre mí:
No soy gurú, no tengo un título de marketing y no te voy a prometer que el mes que viene factures cinco cifras.
Pasé ocho años construyendo sobre una plataforma que terminé abandonando: Builderall. Antes, probé WordPress, ClickFunnels, Hotmart y Systeme.
Cada mudanza me costó meses de trabajo que no le facturé a nadie.
Te cuento esto porque lo que sigue no salió de un curso.
Salió de romperme la cabeza, con más de 70 clientes en 10 países y alumnos que llevan años formándose conmigo.
Tu propia cuenta · Cancelás cuando quieras · Tus datos se exportan con un clic
No es una comunidad de gente de marketing hablándole a gente de marketing. Es gente con un oficio propio.
Una plataforma, un mapa de embudos, un arsenal de asistentes y una clase en vivo por semana. Todo en la misma cuenta.
// capturas reales de la cuenta, no maquetas
Una para las páginas. Otra para los correos. Otra para la agenda. Otra para cobrar. Otra para el formulario. Y un WhatsApp abierto a las once de la noche haciendo de CRM.
Ninguna se habla con la otra.
Cuando una se rompe, se rompe todo — y el que la arregla sos vos, un domingo.
Eso no es un negocio digital. Es un Frankenstein que te cobra más de 300 dólares por mes por el privilegio de mantenerlo vivo.
Siete cuentas, siete facturas y ninguna que se hable con la otra. Cuando una falla, lo arreglás vos.
Las cuatro patas encastradas en una sola cuenta. Cada pieza sabe qué hace la anterior.
// la plataforma sobre la que armé todo durante ocho años
Páginas, embudos, secuencias, clientes enteros montados ahí adentro.
Y no me fui porque fallara... que también.
Me fui porque empecé a ver gente armando páginas y embudos con inteligencia artificial, y la plataforma donde yo tenía todo no lo estaba adoptando.
No se rompió. Se quedó.
Mudar años de trabajo y clientes enteros suena a pesadilla, y en parte lo fue. Pero lo hice con IA, y salió en una fracción del tiempo que me hubiera llevado a mano. La misma tecnología que me obligó a moverme fue la que me dejó moverme rápido.
Del otro lado entré al ecosistema que usan las agencias grandes de lanzamientos digitales.
Estuve dos años analizando plataformas antes de moverme. Y como tengo clientes en países que usan programas distintos, las fui probando de verdad, con proyectos reales encima.
De ahí salió la decisión que hoy sostiene todo: las páginas se diseñan con IA en HTML.
HTML es lenguaje universal. No es el formato cerrado de un constructor que solo su constructor entiende. Se arma una vez y después se coloca dentro del ecosistema, que aporta todo lo demás: seguridad, correos, calendario, CRM y automatizaciones.
Si algún día hay que volver a moverse, se mueve. Nunca más quedar preso de una herramienta.
TE VOY A CONTAR POR QUÉ ES MEJOR ESTAR DENTRO DEL CLUB QUE AFUERA
¿Y si en vez de seguir juntando piezas sueltas armás de una vez el sistema completo?
Quiero entrar al ClubNo es una palabra en inglés puesta para que suene lindo. Growing es crecimiento, y el crecimiento de un profesional no pasa por saber más: pasa por desarrollar cuatro áreas que casi nadie trabaja completas.
Esas cuatro áreas son el método COTEP. Es el eje que atraviesa todo lo que hay adentro.
El guion. Atraés a la persona correcta.
Sin contenido sos invisible. Pero publicar por publicar tampoco alcanza: el contenido tiene que atraer por afinidad, no por entretenimiento. Así, tu cliente ideal va a pensar: este es el profesional que estaba necesitando.
Guiones, carruseles, imágenes, tu clon hablando a cámara. De una idea salen diez piezas sin que grabes nada.
El criterio: qué vale la pena decir, contra quién te diferenciás y qué NO vas a publicar.
El estreno. De tierra prestada a territorio propio.
Las redes son caminos, no el lugar donde ocurre la venta. El tráfico, orgánico o pago, tiene una sola misión: llevar a la persona desde la casa de otro hasta tu base de datos, que es lo único que ningún algoritmo te puede apagar.
Las páginas de captura, los ganchos, los anuncios y las rutas que convierten un seguidor en un contacto tuyo.
La decisión de dónde está tu gente y qué le vas a ofrecer a cambio del correo.
El set. La conversación que vende mientras dormís.
Un embudo no es una página linda: es una conversación guiada. Captura, filtra, educa, responde objeciones y lleva a la persona correcta al siguiente paso, sin que vos estés ahí. Es la pata que hace que el negocio deje de depender de tu tiempo.
Las páginas, las secuencias de correo, los seguimientos y las automatizaciones. Escritas y montadas.
El orden: qué pasa después de cada paso y en qué momento se ofrece qué.
La saga. La transformación que sostiene todo.
El marketing solo acelera la verdad. Si el producto no transforma, el sistema entero se cae. Acá se trabaja cómo empaquetás lo que sabés, cuánto vale y cómo se ordena en una escalera para que un cliente pueda seguir comprándote.
La estructura de la oferta, el precio ancla, los argumentos y la página que la explica.
Lo único que no se delega: el conocimiento y el resultado que entregás.
Las cuatro patas se trabajan sobre tu negocio.
El de Jaqueline es una contaduría. El de Marcos, la educación musical. El de Mike, un estudio de abogados. Cambia el rubro; el orden de las cuatro patas no.
El contenido atrae. El tráfico lleva. El embudo conversa. El producto transforma.
Y esa transformación genera el testimonio, el caso y la materia prima del contenido siguiente.
La venta no es el final. Es el arranque de la vuelta siguiente.
Eso es The Growing. Y por eso el Club no está ordenado por herramientas: está ordenado por estas cuatro patas.
No hay lista de espera, ni módulos que se liberan por goteo. Abrimos tu cuenta y tenés acceso a todo desde el primer día.
Tuya, privada, abierta conmigo en una llamada. Páginas, embudos, correos y CRM ilimitados. Si algún día te vas, te la llevás.
Por dónde se empieza. No es «cómo usar la herramienta»: es cómo se dirige la inteligencia artificial en la era agéntica, que es la habilidad que ordena todo lo demás.
Los conceptos y el glosario de 67 términos del oficio, explicados para el que no se dedica a esto. Lo que todos usan en las reuniones dando por hecho que vos ya lo sabés.
El manifiesto de todos los funnels que usamos, ordenados por nivel. Te dice cuál usar en cada caso y lo descargás para instalarlo. Se acabó el «¿qué embudo me sirve?».
Todo lo que construyo para mi propio trabajo y pongo a disposición: The Growing Editor, el Arsenal COTEP con sus 12 asistentes, las gemas y lo que venga después.
Retos chicos que se completan de a uno. Cada uno terminado es un paso más de tu sistema montado — no apuntes, piezas reales que quedan funcionando.
Todas las semanas. Traés tu caso y se resuelve en pantalla. Quedan grabadas con su página de recursos: prompts, descargables y el mapa de lo que pasó.
Catálogo de plantillas que copiás a tu cuenta en dos clics. Son las mismas estructuras que instalamos en clientes que pagan miles de dólares.
El que ya pasó por tu problema te contesta antes que yo. Varios miembros ya dominan la plataforma y responden en el muro.
Completás desafíos, sumás puntos y subís de nivel. Cada nivel desbloquea herramientas y plantillas que no están disponibles al entrar.
Todo lo que ves acá abajo ya está adentro y funcionando hoy. Son capturas de la cuenta real, no maquetas.
Nadie te va a enseñar «20 prompts que te van a volar la cabeza». Vas a usar la IA para producir las piezas concretas que tu negocio necesita — y con el criterio para saber cuál pedir.
Le describís la página y te devuelve el diseño y los textos, con los estilos de tu manual de marca. Sale lista para pegar en tu cuenta.
Hacés clic sobre la pieza que querés cambiar y la editás ahí mismo. Con historial de versiones, para volver atrás sin miedo.
Los correos de bienvenida, de seguimiento y de venta, escritos con la estructura que corresponde a cada momento del embudo.
Carruseles con guion estratégico y diseño editable, imágenes de marca y guiones de reel. De una idea salen diez piezas.
Una foto tuya se convierte en decenas de escenarios, y ese avatar habla con tu voz clonada. Publicás sin prender la cámara.
Agentes que trabajan sobre tus carpetas, con memoria y reglas. Trabajamos con Claude Code: le hablás, entra, modifica y ejecuta.
Casi no entro a las herramientas. Me conecto por inteligencia artificial — tanto a la construcción de los embudos como a la producción de mi contenido — y le hablo a un agente.
Hago tres o cuatro cosas y el resto se maneja solo.
De vez en cuando hay que ponerse el overall y meter mano. Pero es mínimo comparado con lo que era antes.
«La aplicación resuelve una problemática.
El agente resuelve otra: lo que se te ocurra.»
// Clase 9 · The Growing Club
Como no me gustan para nada las redes sociales, crear contenidos, subirlos... entonces cree un agente que se encarga de todo. En las clases explico cómo crear la misma máquina de contenidos que hice para mí. Sé que es un dolor común entre muchos profesionales y por eso enseño todo por dentro.
El fondo es la pared. La remera y la campera son las que tenía puestas ese día. No hubo cámara, no hubo estudio y no hubo sesión de fotos.
De esa única foto salieron decenas de escenarios que no existen, guardados con nombre y descripción para encontrar «el de la silla dada vuelta» en cuatro segundos.
El orden importa más que las herramientas. Y una vez que el orden está fijo, el proceso deja de necesitarte: lo puede correr otra persona, o lo puede correr un sistema.
Todo arranca en una imagen fija del personaje. Se genera, se elige entre varias y se guarda con nombre propio. Misma ropa, misma luz, mismo set — un avatar que cambia de campera cada video no se lee como una persona.
MagnificEsa imagen se convierte en un look del avatar y desde ahí sale el video con el guion. El crudo se guarda entero y no se toca nunca más: si algo se rompe tres pasos después, volvés ahí y no perdiste nada.
HeyGen + CartesiaLos subtítulos aparecen palabra por palabra, sincronizados al audio real. La transcripción automática acierta los tiempos y falla los nombres, así que se alinea el guion contra esos tiempos: te quedás con el ritmo real y con tu texto bien escrito.
Si el público tiene temperaturas, aparece un termómetro. Si dos conceptos se confunden, van enfrentados con un ≠ en el medio. La animación se gana el lugar cuando dibuja algo que la voz sola no alcanza a decir.
Baja sola cuando entra la voz y vuelve en los silencios. El banco se arma una vez y se reutiliza: veinte pistas rinden más que una pista nueva por pieza, y tu cuenta empieza a tener sonido propio.
Antes de renderizar, una captura por escena en una sola grilla. En movimiento los problemas de ritmo se escapan; en la grilla saltan a la vista.
// el reel publicado
Todo el proceso, con las decisiones de cada paso, está adentro del Club.
Se enseña lo que estoy usando hoy para mí y para mis clientes. Estas fueron las dos últimas clases.
CLASE 08 · 16.07.2026
Cerebro digital, agentes, arnés y MCP para crear páginas, contenido y automatizaciones desde un mismo entorno, con memoria y revisión humana.
En vivo: 3 páginas creadas y conectadas, 1 bloque de código dentro de la plataforma, 1 sistema que conserva contexto y versiones.
CLASE 09 · 23.07.2026
Una carpeta vacía convertida en un ecosistema de marca en una sola sesión: investigación, memoria, documentación, oferta y página.
Resultado en vivo: 55 notas conectadas, 1.238 enlaces, 0 rotos.
La carpeta donde el agente trabaja, crea y ordena.
Un cerebro de notas conectadas. No empezás de cero en cada chat.
Las reglas de trabajo: qué leer, cómo ejecutar, dónde guardar.
El enchufe al mundo: voz, imágenes, video, publicación y CRM.
No lo escondo detrás de «un programa profesional». Es GoHighLevel, el software que usan miles de agencias de marketing en el mundo, y es el mismo sobre el que corren los clientes de mi agencia.
Cuando entrás, te abro una subcuenta dentro de mi cuenta de agencia — la misma estructura donde vivo yo con todos mis clientes. No es una versión recortada ni un entorno aparte: es el mismo lugar.
Es la pregunta correcta, y ya la viví. Por eso hay dos respuestas y las dos son concretas:
Mi agencia entera corre acá. Mis clientes, mis embudos, mi contenido. No es una herramienta que estoy probando: es donde trabajo todos los días.
Tus páginas están hechas en HTML, que es lenguaje universal. No quedan atrapadas en el formato cerrado de un constructor. Se levantan y se colocan en otro lado en unos clics.
Eso es lo que aprendí mudándome. Y es la razón por la que hoy no dependemos del constructor de nadie.
Encima, el ecosistema trae lo que antes había que salir a comprar por separado: certificado de seguridad de las páginas, envío de correos, calendario, CRM y automatizaciones de todo tipo. Todo hablándose entre sí.
Es la misma razón por la que el precio sube todos los meses: el Club crece. Cada mes hay más adentro que el mes anterior. El que entra hoy paga lo que vale hoy — y ese precio le queda congelado.
La mayoría de la gente que vas a escuchar acá lleva años formándose conmigo. Vienen de las academias anteriores, de los cursos, de los proyectos que armamos juntos.
En todos estos años formé a formadores, profesionales independientes y dueños de negocios grandes, en más de diez países. Gente muy distinta entre sí, con el mismo problema de fondo.
Y hay algo que casi todos mencionan sin que se lo pregunte:
Escribís en el muro y te contesto yo. Traés tu caso a la clase en vivo y lo miramos juntos, en pantalla, delante de todos.
Son capturas de WhatsApp tal cual llegaron. No hay formulario de testimonios, no hay guion y no le pedí a nadie que escribiera nada.
Tocá cualquiera para verla en grande.
Empecé como técnico electromecánico. Después reparando computadoras y redes. Intenté ingeniería tres veces y la dejé. Estudié coaching ontológico y pedagogía, y di clases en escuelas.
Trabajé diez años en el laboratorio de metrología de una universidad, certificando ISO 9001 con automotrices. Ahí aprendí lo que hoy uso todos los días: que la calidad es un proceso documentado, no un golpe de suerte.
También escribí un blog de metrología que llegó a dos millones de visitas y no monetizó un peso. Ese fracaso me enseñó más que cualquier curso: tenía la atención y no tenía el sistema.
2022
«5 Niveles para Emprender Online»
41 capítulos sobre negocios en internet, publicado con Emprende Books. Lo escribí para que quede claro que esto no lo improvisé la semana pasada.
Hoy dirijo The Growing Funnel. El Club corre sobre la misma tecnología exacta que usamos en la agencia, y las plantillas que recibís no son ejemplos: son las estructuras que instalamos en proyectos que se cotizan en miles de dólares.
Probé WordPress, ClickFunnels, Hotmart, Systeme y ocho años de Builderall antes de elegir esta plataforma. Sé exactamente dónde duele.
Serán menos. Van a ser mejores.
Si llegaste hasta acá y todavía no te armaste la foto completa, es esto:
Armar esto por afuera: más de $300 por mes
$40
USD por mes · y ese precio te queda congelado mientras sigas adentro
Entrás al precio de hoy y ese precio te queda congelado mientras sigas adentro. El que entre en octubre va a encontrar más cosas — y va a pagar más.
Precio final: 50 USD. No hay ofertas después.
Para el que quiere entrar, mirar y avanzar a su ritmo.
Para el que ya decidió y quiere empezar con un plan claro.
El pago lo gestiono directo con vos.
No es por comodidad mía: es porque quiero ver quién entra.
Antes de que pagues un peso hablamos. Me contás qué vendés y en qué estado está tu negocio hoy. Si veo que el Club no te va a servir, te lo digo y listo — no te voy a cobrar por algo que no vas a usar.
Si entrás, abro tu cuenta de GoHighLevel con vos. La configuramos juntos y te explico qué hacer con lo que ya tenés armado, si es que tenés algo.
Por WhatsApp. Me contás qué hacés y qué tenés armado hasta hoy.
Si no te sirve, te lo digo. Si te sirve, coordinamos el pago y el plan.
Configuramos GoHighLevel juntos y arrancás con el sistema andando.
Te contesto yo. No hay equipo de ventas, no hay bot.
Los defectos. Prefiero que los sepas ahora y no dentro de dos meses.
Si tenés un oficio que ya te da clientes y estás cansado de que todo dependa de vos, adentro está la infraestructura, las plantillas y alguien que te destraba cuando te trabás.
A partir de ahí, la decisión es tuya.
Nadie mejor que vos para saber eso.
Escribirle a Gabriel
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